Agroindustria
La agricultura es vulnerable ante muchos tipos de riesgos climáticos. Especialmente la temperatura y precipitación son dos factores importantes y decisivos para los ingresos del agricultor.
Veamos los siguientes ejemplos:
Maíz: Un clima muy seco o poca luz solar pueden tener efectos graves sobre la calidad. Temperaturas altas y la presión del agua sobre los tallos causa ‘marchitez bacteriana’.
Trigo: Las enfermedades pueden propagarse en condiciones climáticas desfavorables. Inundaciones o precipitaciones excesivas constituyen factores esenciales que pueden causar la pérdida de la cosecha. Suelos saturados de agua impiden la siembra y pueden afectar el crecimiento de las plantas. La sequía puede inhibir el crecimiento de las semillas.
Frutas: : Las heladas en el período de floración pueden tener efectos graves sobre la cosecha.